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La enfermedad de Kawasaki es un trastorno inflamatorio agudo y autolimitado que afecta principalmente a niños menores de cinco años. Se caracteriza por una vasculitis, es decir, inflamación de los vasos sanguíneos, especialmente de las arterias coronarias (las que irrigan el corazón). Es una de las causas más importantes de cardiopatía adquirida en la infancia.

Causas

La causa exacta es desconocida. Sin embargo, se cree que intervienen:

  • Factores inmunológicos: una respuesta exagerada del sistema inmunológico ante un desencadenante externo.
  • Factores infecciosos: virus o bacterias podrían activar el proceso inflamatorio.
  • Factores genéticos: mayor riesgo en niños de origen asiático o con antecedentes familiares.

Síntomas principales

Para diagnosticar Kawasaki se debe observar fiebre persistente y al menos cuatro de los siguientes signos:

  • Fiebre alta por más de 5 días que no responde a medicamentos comunes.
  • Conjuntivitis bilateral no purulenta, es decir, ojos rojos sin secreción.
  • Alteraciones en la boca y labios: lengua enrojecida tipo “fresa”, labios secos, agrietados o muy rojos.
  • Cambios en las extremidades: hinchazón de manos y pies, enrojecimiento de palmas y plantas.
  • Erupción cutánea en tronco y extremidades.
  • Adenopatía cervical: ganglios del cuello inflamados, generalmente uno mayor a 1.5 cm.

Etapas de la enfermedad

  1. Fase aguda (0–14 días): fiebre, irritabilidad, síntomas cutáneos y oculares.
  2. Fase subaguda (2–6 semanas): descamación de dedos, dolor abdominal, riesgo máximo de complicaciones coronarias.
  3. Fase de convalecencia: disminuye la inflamación y se normalizan los laboratorios.

Complicaciones

El mayor riesgo es el daño a las arterias coronarias, que puede causar:

  • Aneurismas coronarios.
  • Miocarditis (inflamación del músculo cardíaco).
  • Pericarditis.
  • Arritmias.
  • Infarto en casos graves y no tratados.

Diagnóstico

No hay una prueba específica, pero se utilizan:

  • Exámenes de sangre (elevación de marcadores inflamatorios).
  • Ecocardiograma para evaluar arterias coronarias y función cardíaca.
  • Criterios clínicos.

Tratamiento

Debe iniciarse lo antes posible:

  • Inmunoglobulina intravenosa (IVIG): pilar del tratamiento, reduce riesgo de aneurismas.
  • Aspirina en dosis altas durante la fase aguda para controlar inflamación y luego en dosis bajas como antiagregante.
  • En casos resistentes, corticoides o terapias biológicas.

Pronóstico

Si se trata a tiempo, la mayoría de los niños se recupera completamente. Sin tratamiento, hasta un 25% puede desarrollar complicaciones coronarias graves.

El seguimiento cardiológico es fundamental.

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