Bronquitis Aguda: Definición, Causas, Síntomas y Tratamiento
La bronquitis aguda es una inflamación temporal de los bronquios, que son los conductos encargados de llevar el aire hacia los pulmones. Esta inflamación provoca aumento en la producción de moco, tos persistente y dificultad respiratoria leve o moderada. Generalmente es causada por infecciones virales y suele resolverse en pocas semanas con tratamiento sintomático.
¿Qué ocurre en la bronquitis aguda?
Los bronquios forman parte del sistema respiratorio inferior. Cuando un virus o irritante inflama su revestimiento interno, las paredes se engrosan y producen mayor cantidad de secreciones. Esto dificulta el paso del aire y desencadena tos como mecanismo de defensa para expulsar el moco acumulado.
A diferencia de la bronquitis crónica (que forma parte de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica), la bronquitis aguda es temporal y no produce daño permanente en personas sanas.
Causas
La causa más frecuente es una infección viral, muchas veces posterior a un resfriado común o gripe. Entre los virus implicados se encuentran:
- Virus de la influenza
- Rinovirus
- Virus sincitial respiratorio
- Coronavirus comunes
También puede ser causada por:
- Infecciones bacterianas (menos frecuente)
- Exposición al humo del tabaco
- Contaminación ambiental
- Polvo o sustancias químicas irritantes
- Cambios bruscos de temperatura
Factores de riesgo
Algunas personas tienen mayor probabilidad de desarrollarla:
- Niños pequeños y adultos mayores
- Personas con sistema inmunológico debilitado
- Fumadores activos o pasivos
- Personas con enfermedades respiratorias previas (asma, alergias)
Síntomas
El síntoma principal es la tos persistente. Puede comenzar como tos seca y luego volverse productiva (con flema). Otros síntomas incluyen:
- Producción de moco transparente, blanco, amarillo o verdoso
- Sensación de opresión en el pecho
- Fatiga
- Fiebre leve
- Dolor de garganta
- Congestión nasal
- Sibilancias (silbidos al respirar)
La tos puede durar entre 1 y 3 semanas, incluso después de que otros síntomas hayan desaparecido.
Diagnóstico
El diagnóstico suele ser clínico, basado en los síntomas y la exploración física. El médico puede utilizar un estetoscopio para detectar ruidos respiratorios anormales.
En algunos casos se solicitan estudios adicionales para descartar otras enfermedades como neumonía:
- Radiografía de tórax
- Pruebas de función pulmonar
- Exámenes de sangre
Tratamiento
La mayoría de los casos son de origen viral, por lo que los antibióticos no están indicados salvo que exista sospecha de infección bacteriana.
El tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas:
- Reposo
- Hidratación abundante
- Analgésicos y antipiréticos (como paracetamol o ibuprofeno)
- Jarabes expectorantes o antitusivos según el caso
- Uso de humidificador
- Broncodilatadores en personas con sibilancias
Es importante evitar el humo del tabaco y otros irritantes durante la recuperación.
Complicaciones
En personas sanas, las complicaciones son poco frecuentes. Sin embargo, puede evolucionar a:
- Neumonía
- Exacerbación de asma
- Bronquitis recurrente
Si aparece fiebre alta persistente, dificultad importante para respirar, dolor intenso en el pecho o tos con sangre, se debe acudir al médico de inmediato.
Prevención
Algunas medidas preventivas incluyen:
- Lavado frecuente de manos
- Vacunación contra influenza anual
- Evitar contacto cercano con personas enfermas
- No fumar
- Mantener ambientes ventilados
Conclusión
La bronquitis aguda es una afección respiratoria común, generalmente causada por virus y de evolución autolimitada. Aunque puede resultar molesta debido a la tos persistente, en la mayoría de los casos mejora con medidas simples de cuidado y tratamiento sintomático. La prevención y la atención oportuna ante signos de alarma son claves para evitar complicaciones.
