Hernia hiatal: alteración del paso entre el abdomen y el tórax

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La hernia hiatal es una afección del aparato digestivo que ocurre cuando una parte del estómago se desplaza hacia el tórax a través del hiato esofágico, una abertura natural del diafragma por donde pasa el esófago antes de conectarse con el estómago. Esta condición es frecuente, especialmente en adultos, y puede presentarse sin síntomas o asociarse a molestias digestivas importantes que afectan la calidad de vida.

¿Qué es la hernia hiatal?

En condiciones normales, el esófago atraviesa el diafragma y se une al estómago en la cavidad abdominal. Cuando el hiato esofágico se debilita o se ensancha, una porción del estómago puede ascender hacia el tórax, dando lugar a una hernia hiatal. Este desplazamiento altera la función del esfínter esofágico inferior, favoreciendo el reflujo del contenido gástrico hacia el esófago.

Tipos de hernia hiatal

Existen dos tipos principales de hernia hiatal, diferenciados por su mecanismo y gravedad:

La hernia hiatal por deslizamiento es la más común. En este tipo, la unión entre el esófago y el estómago se desliza hacia arriba a través del hiato. Suele asociarse a reflujo gastroesofágico y, aunque puede causar síntomas molestos, rara vez provoca complicaciones graves.

La hernia hiatal paraesofágica es menos frecuente, pero más seria. En este caso, una parte del estómago asciende al tórax mientras la unión esófago-gástrica permanece en su lugar. Este tipo puede comprimir el estómago, alterar el riego sanguíneo y generar complicaciones que requieren atención médica urgente.

Causas y factores de riesgo

La hernia hiatal puede desarrollarse por múltiples factores que debilitan el diafragma o aumentan la presión dentro del abdomen. Entre los principales se encuentran:

  • Envejecimiento y pérdida de elasticidad de los tejidos
  • Obesidad o sobrepeso
  • Embarazo
  • Tos crónica
  • Estreñimiento y esfuerzo frecuente al evacuar
  • Levantar objetos pesados de forma repetida
  • Antecedentes familiares
  • Traumatismos en la zona abdominal

En muchos casos, la hernia hiatal se desarrolla de manera progresiva y silenciosa.

Síntomas

Los síntomas varían dependiendo del tipo y tamaño de la hernia. Algunas personas pueden no presentar molestias, mientras que otras experimentan síntomas persistentes, como:

  • Acidez o ardor retroesternal
  • Regurgitación de alimentos o líquidos
  • Dolor en el pecho, que puede confundirse con un problema cardíaco
  • Dificultad para tragar
  • Sensación de llenura rápida
  • Eructos frecuentes
  • Náuseas
  • Tos crónica o ronquera

Cuando los síntomas son intensos o progresivos, es importante acudir a valoración médica.

Diagnóstico

El diagnóstico de la hernia hiatal se realiza a partir de la historia clínica, la exploración física y estudios complementarios. Los métodos más utilizados incluyen:

  • Endoscopia digestiva alta
  • Serie esófago-gastro-duodenal con medio de contraste
  • Manometría esofágica
  • pH-metría esofágica, en casos de reflujo severo

Estos estudios permiten identificar el tipo de hernia, su tamaño y las posibles complicaciones asociadas.

Tratamiento

El tratamiento depende de la severidad de los síntomas y del tipo de hernia hiatal. En muchos casos, el manejo es conservador y se basa en cambios en el estilo de vida y tratamiento farmacológico.

Las medidas generales incluyen:

  • Evitar comidas abundantes
  • No acostarse inmediatamente después de comer
  • Elevar la cabecera de la cama
  • Reducir el consumo de alimentos irritantes
  • Mantener un peso saludable

El tratamiento farmacológico suele incluir antiácidos, inhibidores de la bomba de protones o bloqueadores H2 para controlar el reflujo ácido.

En casos graves, persistentes o con complicaciones, puede ser necesario el tratamiento quirúrgico, cuyo objetivo es recolocar el estómago en el abdomen y reforzar el hiato esofágico.

Complicaciones

Si no se controla adecuadamente, la hernia hiatal puede provocar complicaciones como:

  • Esofagitis por reflujo
  • Úlceras esofágicas
  • Estenosis del esófago
  • Sangrado digestivo
  • Anemia
  • Estrangulación gástrica, en hernias paraesofágicas

Estas complicaciones justifican la importancia del seguimiento médico.

Pronóstico

La mayoría de las personas con hernia hiatal tiene un buen pronóstico con tratamiento adecuado. Muchos pacientes logran controlar los síntomas con medidas simples y medicamentos. El pronóstico quirúrgico también es favorable cuando está bien indicado y realizado de manera oportuna.

Importancia del diagnóstico oportuno

Reconocer los síntomas y buscar atención médica permite prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida. La hernia hiatal es una condición frecuente, pero tratable, que requiere un manejo individualizado y seguimiento continuo para evitar consecuencias a largo plazo.

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